Lo
primero que hice fue dorar a la hoja cuando tenía ocho años.
Después
la vida me llevó por circunstancias diversas preparando
lo que sería la tierra fértil en la que brotara el
arte.
Fortalecí
la tierra con estudio, investigación, búsqueda
y muchas
horas en el taller.
Así
llegó el tiempo de mostrar, a través de la televisión, los
libros, el taller y los trabajos, todo lo que me enseñaron y
todo lo que aprendí.
Una
vez escuché hablar del espíritu renacentista de los artesanos
y artistas de aquella época: saber hacer de todo un poco y
siempre buscar algo más.
Tal
vez por eso pinto, diseño objetos, recreo técnicas antiguas,
hago imágenes en tela encolada, participo de exposiciones, doy
clases en mi taller, viajo por la Argentina y
por otros países enseñando, me paso horas trabajando el
papier mâché y la cartapesta
y trato de crear en mi taller un clima propicio para el
desarrollo de las habilidades y de la creatividad que todos
tenemos.
Algunas
de las cosas que hago las verán en las imágenes que acompañan
estas líneas, muchas otras los esperan, como yo,en mi taller.